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Reseña Histórica

LOS CINCUENTA AÑOS DEL COLEGIO DE QUÍMICOS Y DE INGENIEROS QUÍMICOS DE COSTA RICA

Por Armando Acuña Bonilla
San José, 15 de marzo de 1999

En LA DÉCADA DE LOS AÑOS 40s, Costa Rica experimentaba una vida de efervescencia política y de extraordinarias transformaciones. Se constituyó la Universidad de Costa Rica (20-3-1940), la Caja Costarricense del Seguro Social (3-6-1946), el Código de Trabajo (4-5-1946), la Revolución de 1948, la creación de la Segunda República, la creación del ICE, etc., etc. y dentro de este panorama y respecto a Química existían unos pocos laboratorios químicos y farmacéuticos (tales como el del Ministerio de Salubridad, con William Cáceres, Raúl Coto y últimamente Guillermo Chaverri; el Laboratorio Analítico de la Escuela de Agronomía con  Francisco Sancho y Mauricio Fernández, el Laboratorio de la Fábrica Nacional de Licores con el Dr. Adrián Chaverri) y algunos pocos laboratorios industriales de productos medicinales y de cosméticos. Y en general, la preocupación por la enseñanza superior y el ejercicio de la Química y de las Ciencias Naturales estuvo bajo la égida de la Facultad de Farmacia, sostenida por el Colegio de Farmacéuticos en los primeros cuatro decenios de este siglo(l).

Un grupo de profesionales de la química (Químicos, Ingenieros Químicos, Fisicoquímicos, Farmacéuticos, Profesores, principalmente), encabezados por el Dr. Adrián Chaverri Rodríguez, elaboró un proyecto de estatuto de un colegio profesional, el cual después de consultado a los posibles profesionales y empresarios interesados, sometieron oportunamente a la Junta Fundadora de la Segunda República presidida por Don José Figueres Ferrer, para que esta lo convirtiera en el Decreto de Ley No. 431 del 15 de marzo de 1949, posteriormente otro aclaratorio, el No. 627 del 20 de julio de 1949, para fundar el Colegio de Químicos de Costa Rica. Este último quedó legalmente instalado por disposición del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica, del 5 de diciembre de ese mismo año. Los profesionales fundadores fueron:

  • Jorge Aragón Rodríguez (Q)
  • Jesús Baldares Molina (FQ)
  • Carlos Borel Lauterburg (FQ)
  • Rafael Ángel Cartín Montero (PB y Q)
  • Álvaro Víctor Chavarría Poll (Q)
  • Guillermo Chaverri Benavides (Q)
  • Adrián Chaverri Rodríguez (Q)
  • Gil Chaverri Rodríguez (Ag Q)
  • Alberto Golcher Avendaño (Ag Q)
  • Enrique Góngora Umaña (IQ)
  • Rodolfo Gurdián Montealegre (IQ)
  • Mireya Hernández Vargas (FQ)
  • Rubén Martínez Cortés (FQ)
  • Luis Ramírez Villalobos (F y Q)
  • Óscar Arguedas Ocampo (F)
  • Raúl Coto Fernández (F)
  • Víctor Lizano Barahona (F)
  • Norma Rodríguez Ruiz (F)
  • Francisco José Bonilla Rojas (PQ)
  • Gonzalo González González (PQ)
  • Ennio Rodríguez Zamora (PQ)

La Primera Junta Directiva con la que inició labores el Colegio de Químicos, estuvo integrada de la siguiente forma:

  • Presidente: Dr. Adrián Chaverri Rodríguez
  • Secretario: Lic. Óscar Arguedas Ocampo
  • Tesorero: Ing. Rodolfo Gurdián Montero
  • Fiscal: Master Guillermo Chaverri Benavides
  • Primer Vocal: Ing. Jorge Aragón Rodríguez
  • Segundo Vocal: Lic. Raúl Coto Fernández
  • Tercer Vocal: Dr. Carlos Borel Lauterburg

Mientras esto ocurría, unos pocos estudiantes, principalmente del Liceo de Costa Rica y del Colegio de Señoritas, hacían gestiones ante varios profesores de química y ante el Rector Lic. Fernando Baudrit Solera de la Universidad de Costa Rica, para que se reabriera en aquella Institución en el siguiente año, la antigua Sección de Físico Química de la Escuela de Ciencias, pero con un énfasis en Química Industrial.

Llegar hasta aquí realmente no fue fácil, don Adrián Chaverri con sus colegas más amigos, participó en fuertes polémicas para conseguir un ley adecuada, pues fue necesario modificar la primera para acatar parcialmente los deseos de muchas personas para que quedara un Colegio de Profesionales egresados de las carreras de ciencias y afines, tales como matemáticos, bacteriólogos, etc. y se dejó abierta la posibilidad de que cuando estos grupos se formaran y tuvieran interés, podía constituirse y si fuera necesario el Colegio de Ciencias, sin detrimento de que el Colegio de Químicos prosiguiera su propio desarrollo. También, los estudiantes tuvieron muchas dudas por cuanto sus familiares y amistades les presentaban otras carreras de mejores atmósferas de trabajo y de prestigio, como lo eran la medicina, la abogacía, la ingeniería y otros, antes que una carrera realmente desconocida y sin fuentes claras de trabajo. Sin embargo, ellos aceptaron el reto y continuaron con sus esfuerzos e hicieron que se abriera esta nueva carrera en la UCR.

La DÉCADA DE LOS AÑOS 50s fue realmente determinante para el futuro de la Química en Costa Rica. El Colegio de Químicos inició su organización mediante el establecimiento de sus reglamentos, la planificación de sus actividades y, sobre todo, la definición y aclaración del espíritu y letra de su ley, ante grupos de profesionales que, como los Farmacéuticos y Microbiólogos, se veían afectados. Ellos propusieron que sus egresados fueran denominados Doctores en Química Farmacéutica, Doctores en Bacteriología Química Microbiológica y Doctores en Química, los de la nueva Sección de Química. Esta proposición no tuvo éxito y fracasó en una acalorada Asamblea Universitaria del 19 de enero de 1952. De haber prosperado, en muy probable que la nueva escuela cerrara pronto sus puertas porque los Farmacéuticos y los Microbiólogos asumieran las funciones de los Químicos en el panorama industrial e institucional. Por tanto, todo siguió igual en la UCR, y el título de los egresados de la nueva carrera se denominaría Licenciados en Química simplemente. En otros aspectos, el desarrollo del Colegio fue lento debido al número pequeño de sus afiliados durante este periodo. Sin embargo, se tenían fuertes esperanzas que con los egresados en el extranjero y en la nueva Escuela de Química que se abría en la UCR, pronto se tendría un número de afiliados que permitiera el desempeño de las actividades del grupo, conforme al espíritu de la Ley.

La Sección de Química abrió sus actividades en marzo de 1950, con una matrícula de 20 estudiantes, entre los cuales estaban:

  • Armando Acuña Bonilla
  • Elemer Bornemisza Steiner
  • Moisés Guevara Dávila
  • Rodrigo González
  • Jaime Jiménez Solera
  • Marta Jiménez Solera
  • Miriam Jiménez Castro
  • Hans Raven Ramírez
  • Greta Schofield

El Primer Plan de Estudios de esta carrera contenía cursos con énfasis a lo aplicado como lo eran Análisis Técnicos, Bioquímica Industrial, Bacteriología, Gráfica, Administración, etc., etc. También incluía el plan, una práctica de 1500 horas en laboratorios oficiales y 500 horas en la industria. Por supuesto, este cambiaba con los años, pero siempre con un énfasis en la industria, tanto en los procesos como en el análisis. 

En 1951 y 1952 se suscitaron enormes discusiones cuando se propuso el cambio de denominación de los títulos para los egresados de las Secciones de Bacteriología y de Química a Químico Microbiólogo y Químico Industrial, así como para los de la Facultad de Farmacia a Químico Farmacéutico, con el grado de Doctorado. En asambleas universitarias de enero y setiembre de 1952, esas proposiciones fueron desechadas, pues de otra manera, probablemente la carrera de Química no hubiera prosperado, ya que, ante Farmacia y Microbiología, se sentían amenazados porque sus cambios aparentemente se iban a limitar y a eliminar muchas actividades en esa rama que ellos hasta entonces estaban ejerciendo. El Colegio de Químicos recién formado intervino a solicitud del Rector, con una extensa exposición de motivos, y los profesores y estudiantes se organizaron para combatir esta tesis y así recuperar el derecho de los nuevos profesionales.

En 1956 la Sección de Química se convirtió en Departamento de Química, dentro de la nueva Facultad de Ciencias Letras y con una proyección propia dentro de la Reforma Universitaria de Rodrigo Facio y en la que participaron relevantemente don Adrián Chaverri y don Guillermo Chaverri. El Departamento de Química que estrenó su edificio en 1958, tenía a su cargo la formación de los profesionales en química y la administración de todos los cursos de química para las demás carreras universitarias. Fue el primer departamento en establecer el Bachillerato Universitario y la semestralización de periodos lectivos. Antes los cursos eran anuales. Posteriormente le siguieron todas las demás unidades universitarias con estas innovaciones. En 1964 se creó la Carrera de Ingeniería Química después de un cuidadoso periodo de estudio y planificación con asesoría técnica del exterior, principalmente de la Universidad de Houston, del Instituto de Monterrey, México y con financiamiento de Recope. En 1975 el Departamento se transformó en Escuela de Química como parte de la Facultad de Ciencias Básicas.

El desarrollo del Colegio de Químicos y del Departamento de Química ocurrieron paralelamente. Era una simbiosis extraordinaria. Uno se necesitaba del otro. Éramos tan pocos los profesores, profesionales y estudiantes, a los sumo unos cincuenta, en los años cincuenta, que todos nos conocíamos y fácilmente nos reuníamos para discutir nuestros proyectos, planes, aspectos tecnológicos o científicos y diversas actividades con las cuales incursionar en la sociedad. Los profesores nuestros eran los mismos que formaban el Colegio y don Adrián tenía una oficina en el segundo piso del edificio, en Química Orgánica en donde desplegaba gran cantidad de actividades del Colegio como del Departamento de Química. Los estudiantes le ayudábamos a buscar información y a redactar documentos propios de las iniciativas del Colegio.

El Colegio participó en la elaboración de los proyectos de Ley y en el desarrollo de la Federación de Colegios Profesionales, del monopolio de la producción de alcohol, del Servicio de Acueductos y Alcantarillados, de la Ley   Nacional de Salud, del Código de Alimentos, de las Actividades de Normalización Industrial, del Instituto Nacional de Aprendizaje, etc., etc.

También en ese grupo tan pequeño, observábamos el nacimiento de grandes empresas promovidas por nuestros profesores, colegas y estudiantes, tales como Kativo por Frank Jirik y Fernando Castañeda, Abonos Superior, Costarrica Sanitary Company y otras por el Ing. Rodolfo Gurdián y hermanos. Proquiva por Álvaro López, Falcon por Rodrigo López y otras más.

Esa simbiosis de Colegio de Químicos, Universidad, Industrias e Instituciones constituyó un grupo de profesionales y estudiantes y un ambiente de mística y ética extraordinarias. Inculcó en el nuevo profesional una conciencia consistente de sus deberes y obligaciones para con la sociedad. Definitivamente a la naturaleza no le agrada que la escrudiñen, por eso la proporción de radioisopos en los elementos naturales es relativamente muy baja y así será también la proporción de los profesionales, sean estos científicos, tecnológicos y artísticos. De alrededor del 2.5 o 10% a lo máximo en los países desarrollados. Los radioisopos no obstante de ser iguales a los átomos corrientes en su periferia electrónica, son diferentes en su núcleo y por lo tanto en sus funciones. Así los profesionales son iguales a los otros ciudadanos en su apariencia, pero son diferentes en su núcleo y por tanto es su obligación de ser diferentes y por su implícita formación, deben reconocer que únicamente mediante la unión pueden ejercer y transformar para bien el todo, o la sociedad. La Universidad que no forme esta conciencia ética profesional, está haciendo un mal a la humanidad. Los profesionales son como son por un mandato providencial, por un privilegio especial y jamás deben siquiera titubear de afiliarse al Colegio respectivo, de otra forma estaría eludiendo sus responsabilidades. Esta diferencia o responsabilidad es ineludible y no puede eximirse ni por ellos mismos ni por otro profesional en la posición de magistrado o juez. No está en juego las libertades individuales porque estas son iguales para todos y en ese campo del individuo ningún profesional necesita afiliarse a agrupación o sociedad profesional alguna, pero como profesional, si es su obligación de mantener este ordenamiento como un elemento de cristiana convivencia, de cambio, y transformaciones beneficiosas para la sociedad, para el universo.

Otra característica especial que nació de esa simbiosis fue la capacidad de crítica, de cambio, y de inconformidad para mejorar y mejorar siempre y participar en los actos de bien común. Los integrantes de nuestro grupo sobresalían siempre como candidatos de puestos importantes en la vida institucional del país.

EN LA DÉCADA DE LOS SESENTA, el desarrollo de estas instituciones ocurrió normalmente. El Colegio al fin alquiló una oficina, a unos 200 m al sur de lo que es el Banco Popular en San José y contrató los servicios permanentes de la Señorita Lotti Handel Feit, como secretaria, en 1967. Desde entonces el colegio cambió de oficina varias veces hasta comprar su propio inmueble bajo la Presidencia del Ing. Ricardo Orozco, edificio en el que se encuentra desde 1984.

Los Colegios Profesionales son entidades públicas que tienen por finalidad asumir obligaciones que el Estado les ha conferido por Ley, principalmente las de fomentar el desarrollo de las respectivas disciplinas, vigilar el ejercicio profesional, colaborar con las instituciones públicas y procurar que sus afiliados tengan los derechos y facilidades para el ejercicio de sus acciones en sociedad.

El Colegio fue creado con el nombre de Colegio de Químicos en 1949, luego su nombre pasó de Colegio de Químicos y de Ingenieros Químicos en 1969 y finalmente mediante la Ley N. 6038 de enero de 1977 pasó al nombre que tiene en la actualidad, de COLEGIO FEDERADO DE QUÍMICOS Y DE INGENIEROS QUÍMICOS DE COSTA RICA, con una afiliación de 1254 en enero de 1999. Esta última se distribuye en 491 químicos, 375 ingenieros químicos, 115 tecnólogos de alimentos, 240 nutricionistas, 31 ingenieros en metalurgia y 2 ingenieros en maderas.

Baluarte decisivo para el desarrollo del Colegio Federado de Q e IQ ha sido en primer lugar la Universidad de Costa Rica con sus escuelas de Química, de Ingeniería Química, de Tecnología de Alimentos y de la carrera de Nutricionistas, así como los institutos y centros de investigación en las ciencias y tecnologías afines a la Química de Electroquímica y Energía (CELEQ), Contaminación Ambiental (CICA), Productos Naturales (CIPRONA), Tecnología del Cuero (CETEC), Tecnología de Alimentos (CITA), Agronomía (CIA).

La empresa privada con su componente industrial y técnico asistencial refleja relevantemente la participación importante de estos profesionales. Asimismo, las entidades públicas han contado con su contribución en forma creciente para bien de su desarrollo.

La imagen que a nivel internacional se ha formado de los profesionales de este Colegio ha sido consistente y manifiesta en la confianza que les otorgó para organizar y dirigir los CONGRESOS X y XIV LATINOAMERICANOS DE QUÍMICA, celebrados con el patrocinio de la Federación Latinoamericana Asociaciones Químicas (FLAQ) en 1969 y 1981 respectivamente. También para celebrar los 40 años del Colegio y en homenaje al Dr. Adrián Chaverri, fallecido el 15 de mayo de 1988, se celebró el I CONGRESO NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA DE LA QUÍMICA entre el 14 y 21 de julio de 1989.